viernes, 28 de octubre de 2011


La Reforma a la Educación Básica plantea el desarrollo de competencias en los alumnos. Los docentes no escapan a esta dinámica. Es menester conocer desde el Concepto mismo, apropiarlo y profundizar en sus implicaciones en la práctica educativa, como también precisar las competencias e indicadores propias de una necesidad social y cultural en el ámbito regional como universal, estableciendo una traje a la medida al contexto en el que deseamos formar Individuos cognitivamente y afectivamente autónomos, independientes y auto regulados, es decir que sean capaces de aprender a aprender.

El tema de las COMPETENCIAS DOCENTES es un tema bastante complejo de abordar  y explorar, existe mucha polémica en torno a su origen, al trasfondo político sindical y nos impide ver en ellas virtudes y aciertos que pueden aportar significativamente avances. El concepto es polisémico, quizás ambiguo y como fue dicho anteriormente polémico.

 Es mi inquietud personal profundizar en su origen, en su planteamiento actual y conocer alternativas que me permitan precisar una línea que se adapte a mis necesidades y colectivo magisterial, al entorno regional y global.

Dentro de los desafíos que precisa el trabajo por competencias aparecen el de articular practicas, con procesos e instrumentos que definan el nivel de logro o avance del fortalecimiento, evaluación y seguimiento de las COMPETENCIAS, dichos procesos e instrumentación representan personalmente retos intelectuales y de conducta que aun para mí son desconocidos y que deseo explorar, profundizar y dominar.

Considero que un aspecto esencial para el trabajo de investigación de este trabajo requiere  de una incorporación del grupo de profesores que conviven y comparten un contexto particular, requiere de análisis y retroalimentación hacia las prácticas docentes en el ánimo de fortalecer la práctica docente.

Soy un convencido de que la herramienta mas poderosa contra la desigualdad social y las calamidades que vive nuestra sociedad es la Educación.

La Maestria en Educación Básica representa un reto intelectual que acojo con espiritu revolucionario, sin atajos ni condesendencias, solo con el compromiso personal de actualizarme ademas de aportar al grupo de compañeros un intercambio serio y responsable  conocimientos, información y experiencias.